USB killer

Un USB killer es un dispositivo construido para parecer una memoria flash normal pero diseñado con un propósito muy distinto: cargar rápidamente condensadores internos con la propia alimentación del puerto, y luego descargar esa energía almacenada de vuelta al puerto a una tensión mucho más alta de la que la electrónica está diseñada para soportar.

A diferencia de BadUSB o del juice jacking, que apuntan a los datos y al software, un USB killer es un ataque de hardware dirigido a dañar permanentemente el ordenador o dispositivo conectado, y sus efectos normalmente no se pueden deshacer con ninguna solución de software una vez activado.

Como un USB killer parece idéntico por fuera a una memoria flash normal, la única defensa real es no enchufar nunca dispositivos USB desconocidos o no solicitados, sobre todo los recibidos de forma inesperada o encontrados por ahí. Consulta nuestra guía de seguridad USB para precauciones más amplias contra las amenazas basadas en USB.